Comando Sur en Costa Rica: ocupación estadounidense disfrazada de ayuda humanitaria

Referido por:  marzo 20, 2017 avispa

Indígenas Bribri celebrando su resistencia de varios años contra la mercantilización de sus bosques.Cordillera de Talamanca, Costa Rica

Por Santiago Navarro F y Renata Bessi

Desde la cúspide de las montañas que se pintan de azul se puede divisar el mar caribe. Aquí los cantos de las aves acompañan la voz de los vientos. Las casas cósmicas de los pueblos indígenas, Bribri y Cabécare, hacen parte de la vida que se va tejiendo en cada rincón de la gran cordillera de Talamanca. Ellos dicen que su dios, Sibú, lo creó todo, y que sus ancestros están en cada árbol, en los ríos y en cada ser vivo presente en esta reserva virgen, extendida entre las fronteras de Costa Rica y Panamá . Para estos pueblos este lugar es sagrado. Para el gobierno de Costa Rica y entes como el Comando Sur (USSOUTHCOM) de los Estados Unidos, es un área geoestratégica que hay dominar con todos los medios posibles e imposibles.

Costa Rica es un país que lleva 68 años sin tener oficialmente un ejército. Era el año 2013 cuando los pueblos indígenas de esta región se pusieron en alerta por la presencia de militares uniformados, quienes se presentaron como supuestos misioneros, pero que a la vez, ejecutaron diversas tácticas militares en las cercanías de Alto Cuen, comunidad indígena Bribri del cantón de Talamanca. “Fue una sorpresa para nuestros hermanos cuando aterrizo un helicóptero en nuestro territorio. Ellos decían que eran misioneros pero nadie les creyó. Nosotros pensamos que están buscando algo más y quieren nuestras tierras”, dijo para Avispa Midia el indígena Bribri Leonardo Buitrago Morales, quien también ha sostenido una lucha junto con diversos pueblos para que sus bosques y selvas no entren en la lógica de la mercantilización de la naturaleza.

La organización no gubernamental (ONG) COECO Ceiba Amigos de la Tierra también denunció el aterrizaje de esta aeronave de donde descendieron ocho personas con atuendos militares y equipo de montaña sofisticado como: GPS, cámaras fotográficas, medidores de altitud, armas blancas y de fuego. Así como equipo para hacer mediciones topográficas detectores de metales y radares.

La ONG hizo la denuncia ante el Estado de Costa Rica pero, “no se dio un seguimiento por parte del Ministerio Publico (PM), por el contrario se desestimó esta denuncia”, dijo Henrry Picado, ex miembro de la ONG Amigos de la Tierra.

El indígena Buitrago se muestra escéptico cuando se le pregunta si pudieran ser paramilitares o narcotraficantes. “El gobierno dijo que podían ser narcotraficantes, pero no es la primera vez que sucede esto en nuestro territorio. Desde el año 2010 también han llegado otros helicópteros para realizar giras de salud por parte de la Caja. Después supimos que aprovechaban los viajes para llevarse las rocas para hacer estudios”, señala Buitrago.

Efectivamente, el sistema de salud dominado Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para el sector público, quien presta servicios de salud, agua y saneamiento tanto al sector público y privado, ha realizado diversas giras de salud y de ayuda humanitaria en la región de Talamanca. En el marco de los compromisos adquiridos por parte de la CCSS con representantes de las asociaciones de desarrollo integral de los territorios indígenas de la Región Atlántica de Costa Rica.

De acuerdo con los registros de la Caja Costarricense de salud, el traslado del personal y de los equipos médicos ha sido realizado mediante aeronaves de la empresa AeroDiva, quienes adicionalmente han colaborado durante varios años con el transporte de recursos para la construcción de puentes.

Agregando a este contexto, la CCSS en agosto del año 2016, anunció que utilizaría vehículos no tripulados, mejor conocidos como drones, para la entrega de medicamentos en el Área de Salud de Talamanca y de Valle de la Estrella. “Convocaron a todos los pueblos de la región para avisarnos que utilizarían los drones y que necesitaban nuestra aprobación para la construcción de una pista de aterrizaje para sus equipos. Hablan de millones de dólares, pero nosotros no confiamos, hay muchos intereses en nuestras tierras. No es creíble porque en todo el país hay conflictos por el reconocimiento de territorios indígenas no resueltos”, señalo el indígena Buitrago.

Los drones estarán a cargo de la empresa estadounidense Zipline y  cada mes, la entidad espera trasladar 13.200 paquetes con un costo cercano a los US$ 26.000.

Oro y Plata

 

La cordillera de Talamanca es la mayor elevación del sur de Centroamérica. Se extiende desde la parte sur del Valle Central de Costa Rica y continúa por el territorio de Panamá.

“La ayuda humanitaria está siendo muy descarada porque es la forma en como están realizando la prospección de minería y petróleo. En esa región indígena de Talamanca se tiene proyectada la construcción de presas hidroeléctricas para generación de energía limpia, puentes y carreteras para poder acceder a los recursos”, agrega Henrry Picado quien también hace parte de la Red de Coordinación en Biodiversidad.

En el año de 1974 la empresa estadounidense Alcoa, había estimado que solo en el sitio conocido como Río Ñari, en la reserva Cabécar Chirripó, existe un depósito de 600.000 toneladas de cobre. De la misma forma, a mediados de los años 1980, también de capital estadounidense, Fischer-Watt Gold Company Inc. analizó muestras del suelo de Tsuköt y halló valores hasta de 7,7 partículas por millón (ppm) de oro.

Ellos vienen con el pretexto de dar ayuda humanitaria pero “sabemos que en Tsuköt (casa de los tucanes traducción Bribri) hay un lugar donde bajan los helicópteros. Hay gente del pueblo que encontró cosas de los mineros. Se están llevando las piedras”, señalo Rafaela Torres de la comunidad del poblado del Alto Urén del distrito de Telire, Talamanca.

Amistad de EEUU

 

Foto del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica. Helicóptero del Comando Sur en el Alto Telire, Talamanca, en la Operación Pura Vida.

Los pueblos indígenas y los ciudadanos de la región viven su cotidianidad sin conocer la magnitud de lo que representa su territorio para la economía transnacional y para los objetivos militares. Desde el año 2009 el Comando Sur de los Estados Unidos presentó una estrategia enfocada hacia América Latina y el Caribe en un informe titulado “Estrategia del Comando Sur de los Estados Unidos 2018 Amistad y Cooperación por las América” (US Southern Command Strategy 2018 Partnership for the Americas).

Entre los puntos fundamentales que aborda la estrategia, están los hidrocarburos que requiere EEUU para mantener el ritmo de su crecimiento económico. “Según el Departamento de Energía, tres de los cuatro proveedores principales de energía de los Estados Unidos se encuentran dentro del hemisferio occidental (Canadá, México y Venezuela). De acuerdo con la Coalition for Affordable and Reliable Energy (Coalición en Pro de Energía Accesible y Confiable), los Estados Unidos necesitarán un 31% más de petróleo y un 62% más de gas natural en las próximas dos décadas. A medida que los Estados Unidos siguen necesitando más petróleo y gas, América latina se convierte en un líder mundial de energía con sus enormes reservas de petróleo y producción y suministros de gas y petróleo. Debemos trabajar juntos para garantizar que estos recursos energéticos y la infraestructura que los respaldan permitan la prosperidad regional”, menciona el texto.

En el año de 1998, en un área de 5634 kilómetros cuadrados, ya se había adjudicado a la empresa MKJ Xplorations la búsqueda de hidrocarburos en el Caribe, en cuatro de los 22 bloques petroleros que el Estado de Costa Rica había decretado para su exploración desde el año 1994 cuando entró en vigor la ley de hidrocarburos. Dicha empresa forma parte de un consorcio entre Harken Energy Corporation. En el año 2000 también se cedieron seis bloques más para la empresa Mallon Oil Company, las tres son de capital estadounidense.

Siguiendo el documento del Comando Sur, las tácticas que debe ejecutar en su teatro de operaciones es, “realizar operaciones militares y promover la cooperación de seguridad para lograr los objetivos estratégicos de los Estados Unidos”. Las principales líneas de acción son: en el combate contra las drogas y el terrorismo; la prestación de asistencia humanitaria, la realización de ejercicios y operaciones que necesitan la participación de la armada; el establecimiento de relaciones entre el sector público y privado y la intervención en el teatro de la seguridad y la cooperación, entre otras.

Militarización

El equipo de Avispa Midia cuestionó a La viceministra de Costa Rica, Ana Gabriel Zúñiga Aponte, sobre los sobrevuelos y la presencia del Comando Sur en territorio indígena en Talamanca, su respuesta fue que no era de su competencia pero que, “las acciones de Estado Unidos con el gobierno de Costa Rica se han enfocado en el tema de la lucha contra el narcotráfico, la delincuencia y el lavado de dinero. Y para ser efectivos en esta área, sí se necesita la inversión en el sistema de vigilancia aérea y en otros elementos de infraestructura”, dijo la responsable de la administración de la Casa Presidencial, quien también, además, asume la Presidencia del Consejo Directivo del Instituto Costarricense sobre Drogas y atiende la agenda de trabajo con los pueblos indígenas.

De acuerdo con el sitio web de la embajada estadounidense en Costa Rica, el país centroamericano había recibido entre los años 2009 y 2014 más de 25 millones de dólares en asistencia para apoyar tres áreas clave: fronteras, procesos judiciales justos y comunidades seguras.

En el marco de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, desde el año 2011 y hasta el 2016, oficiales de la Unidad Especial de Intervención (UEI) de Costa Rica, han participado en las actividades policiales y militares denominadas “Fuerzas Comando”, organizadas por el Comando Sur. En mayo del año 2016, en la explanada de la Base de la Fuerza de Infantería de Marina, en Ancón, Perú, se daba inicio a la décimo cuarta edición de la competencia militar, cuya apertura estuvo a cargo del Jefe del Comando de Inteligencia y Operaciones Especiales (CIOEC) de Perú, General de División Moisés Del Castillo Merino. El evento duró 10 días donde participaron las Fuerzas Especiales de 20 países del Norte, Centro y Sudamérica, entre ellos, Costa Rica.

“Hace más de 8 años que el Comando Sur viene haciendo una serie de gestiones con el gobierno de Costa Rica. Sobre todo de cooperación internacional para ayuda humanitaria y entrenamiento militar para los cuerpos policiales. Dicho entrenamiento ya fue aplicado con el nuevo gobierno al reprimir a los manifestantes que mostraron su descontento contra la privatización de la salud”, agrega Picado.

Mientras que en el año 2011, el Comando Sur daba otro paso más para asegurar las relaciones con Costa Rica en materia de seguridad, sobre todo en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. En esa fecha inauguraron una nueva estación de guardacostas de casi 975 metros en la provincia de Puntarenas sobre la costa central del Pacífico. La construcción que financio el Comando Sur, incluye un nuevo centro de comunicaciones, banda de amarre, taller mecánico marítimo y un extenso muelle. “Este muelle elevará las capacidades de la Guardia Costera y aumentará la colaboración entre Estados Unidos y Costa Rica en la lucha contra el narcotráfico”, sostuvo en la inauguración el coronel Norberto Cintron, jefe ingeniero del Comando Sur.

De acuerdo a Zuiri Méndez, coordinadora del programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica, las embarcaciones de Estado Unidos tienen permitido circular y embarcar en los puertos costarricenses sin problemas. “Desde hace tres años la asamblea legislativa de los diputados aprobaron que las flotas del ejército estadounidense puedan embarcar en los puertos de Costa Rica. Tienen el camino libre para que transiten en todo el país, por ejemplo tienen un convenio con el ministerio de salud que les permite que sus aeronaves sobrevuelen todo el territorio. La cordillera de Talamanca ya está mapeada por Estado Unidos con los diversos minerales y petróleo que existe en la región y es claro que su presencia en esta área es por estos recursos”, dijo Méndez para Avispa Midia, quien trabajó en los últimos años con indígenas de la región.

Oportunidad

En el año 2013 el Alcalde Municipal de Talamanca, Melvin Cordero, pidió por medio de una carta a la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, el ingreso de tropas del Comando Sur para establecer un “puente aéreo humanitario” en la remota zona Alto Telire. Los indígenas Bribris rechazaron y desconocieron esa posibilidad. “La presencia del ejército de Estados Unidos representa un riesgo para nuestras comunidades. Porque la experiencia en otros países es que llegan con esta supuesta ayuda y después arrasan con todos los recursos con los que cuentan los pueblos indígenas”, dijo el indígena Buitrago.

La oportunidad y la justificación para internarse en las comunidades más remotas de Talamanca fue el huracán Otto que pisaba tierra en Costa Rica y Nicaragua el 24 de noviembre del año 2016. En este contexto de crisis días después el Comando Sur se movilizó con Cuatro helicópteros del 1er Batallón, 228 Regimiento de Aviación, transportando comida, ropa y medicamentos a la aldea de Piedra Mesa, Telire, región de Talamanca, Limón. Dicha misión humanitaria fue denominada: “Operación Pura Vida”, donde participaron 16 militares como médicos, enfermeras, dentistas y otros especialistas de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF Bravo, por sus siglas en inglés), que opera desde las instalaciones militares hondureñas de la Base Aérea Soto Cano, ubicada en el valle de Comayagua, Honduras, en esta base operan 600 militares estadounidenses y 650 civiles hondureños y estadounidenses.

“El propósito de que la FTC-Bravo realice uno de estos ejercicios es poner a prueba sus capacidades de reaccionar ante desastres naturales y de interactuar con la población local, al desarrollar relaciones con otras entidades en Centro América”, según la Cap. Lettishia Burchfied, oficial a cargo de Operación Pura Vida.

La FTC-Bravo lleva a cabo una variedad de misiones en Centro y Sur América que van desde apoyar las operaciones del Gobierno de los Estados Unidos para contrarrestar el crimen organizado transnacional, a la asistencia humanitaria, apoyo en desastres naturales y el desarrollo de las capacidades de apoyo.

Para brindar atención de seguimiento en la zona de Talamanca, la Caja Costarricense de Seguridad Social cuenta con un equipo de médicos que visitan Piedra Mesa cada tres meses. Y de acuerdo con el sitio oficial de la Embajada de los Estados Unidos en Costa Rica, desde el año 2010 se vienen realizando estas actividades entre la Caja Costarricense del Seguro Social junto al Comando Sur. “Gracias al trabajo conjunto realizado por el Comando Sur de Estados Unidos, la Caja Costarricense del Seguro Social el Ministerio de Salud, el Ministerio de Seguridad, Gobernación y Policía, y autoridades del aeropuerto de Limón, más de 500 pobladores de Piedra Mesa, Talamanca, reciben atención médica gratuita”, según el registro de las actividades del Comando sur del año 2010.

Henrry Picado asegura que es preocupante esta intervención porque, “parece más un pretexto. Ya que las afectaciones que tuvo Talamanca con el huracán Otto fue mínima, e incluso se puede decir nula. Las afectaciones más importantes fue en la frontera con Nicaragua, en la zona norte en Upala”.

Definitivamente, Otto golpeo más severamente a Upala, el decimotercer cantón de la provincia de Alajuela, Costa Rica. El lugar quedó incomunicado, árboles y puentes se derrumbaron. Nueve muertos fueron reportados.

La Escuela de las Américas

Mientras que el actual gobierno de Costa Rica fortalece sus lazos con el gobierno de Donald Trump en materia de conservación de la flora y la fauna, así como la ayuda humanitaria, también lo hace sobre ejes económicos en torno al petróleo, minería y las políticas de seguridad. De acuerdo con el Diario Oficial, publicado el 2 de marzo de este año 2017, la Viceministra de la presidencia de este país centroamericano, Ana Gabriel Zúñiga, designó al señor Daniel Gómez Guillen, con cedula de identidad No 3-359-967, y Franklin Vargas Fernández, con cedula No 6-311-703 para que participen en un Curso en la Escuela de las Américas.

El denominado Curso de Asistencia Medica se llevará a cabo entre el 19 de abril y el 29 de junio de este año 2017, en el Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC por sus siglas en ingles) conocido también por su nombre anterior, Escuela de las Américas. Esta escuela fue establecida en Panamá en 1946, y luego trasladada a Fort Benning, Georgia en 1984. A lo largo de mas de sesenta años de existencia ha entrenado por lo menos a 61.000 soldados latinoamericanos en cursos como técnicas de combate, tácticas de comando, inteligencia militar, y técnicas de tortura.

Los funcionarios costarricenses pertenecen a la Unidad Especial de Intervención del Ministerio de la Presidencia. El curso al que acuden es un componente de la cooperación militar entre ambos países y los gastos por concepto de viaje, alojamiento y alimentación serán cubiertos por el Comando Sur de los Estados Unidos.